Detección y erradicación de un primer foco de fuego bacteriano en la zona frutícola de Girona

Fuego bacterianoEl fuego bacteriano es una de las plagas que más afectan a los frutales y actualmente está presente en la mayor parte de los países europeos y del Mediterráneo occidental.

Se trata de una bacteria que puede atacar varias plantas de la familia de las rosáceas, entre las que se encuentran frutales como el peral, el manzano, el membrillero y los nísperos, así como varias plantas ornamentales y silvestres: Amelanchier sp., Chaenomeles sp., Crataegus sp. (Espino blanco, acerolo ...), Cotoneaster sp. (Corners y otras especies), Photinia Davidianos, Pyracantha sp., Sorbus sp. (Serbales, server ...), y las especies ornamentales de Pyrus sp. y Malus sp.

En la zona frutícola de Girona, y concretamente en el municipio de Torroella de Montgrí, se ha detectado un foco de esta enfermedad en una plantación de manzanos de 1,47hectáreas. El Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Natural (DAAM) de la Generalitat de Cataluña ha procedido, de manera inmediata, a la adopción de las medidas de erradicación especificadas en el Decreto 42/2007 por el que se establece medidas para la prevención del fuego bacteriano, consistentes en el arranque y la destrucción inmediata de los árboles afectados y los de su entorno inmediato, así como el establecimiento de zonas de seguridad de 1 kilómetro de radio.

Se trata del primer foco detectado en la demarcación de Girona desde el año 2007 el cual fue totalmente erradicado. Cataluña cuenta con 22.800 hectáreas de plantaciones de pera, manzana y membrillo, de las cuales 2.950 hectáreas corresponden a la demarcación de Girona. Este año Cataluña ya ha sufrido varios focos de esta enfermedad en la zona frutícola de Lleida, que han sido erradicados.

El DAAM apuesta por la erradicación, a fin de mantener libre Cataluña de esta grave enfermedad de los frutales de pepita, que puede causar daños muy graves, puesto que, concretamente en el peral, puede producir la muerte de la planta afectada en un período muy corto de tiempo. Esto viene agravado por la gran facilidad de propagación de la bacteria y porque no hay tratamientos curativos que lo puedan paliar. Por este motivo, la estrategia debe ser la prevención y la erradicación inmediata.

Para evitar la introducción y propagación del fuego bacteriano es de capital importancia la detección precoz de los focos, así como el arranque y la quema inmediata de las plantas afectadas. Por este motivo, el DAAM realiza, cada año, una prospección intensiva de los frutales de pepita, en las diferentes zonas frutícolas catalanas. Esta campaña se está desarrollando a lo largo de 6 meses y cuenta con la participación de técnicos de campo contratados temporalmente, más los técnicos de campo y de laboratorio del propio Servicio de Sanidad Vegetal del DAAM y los de las Agrupaciones de Defensa Vegetal (ADV) . La finalidad es la detección de posibles focos iniciales de fuego bacteriano. El DAAM también cuenta con la colaboración científica del Centro de Innovación y Desarrollo en Sanidad Vegetal de la Universidad de Girona.

Desde la Generalitat se recuerda a todos los agricultores la necesidad de vigilar intensivamente sus propias plantaciones de pera, manzana y membrillo, para detectar posibles focos iniciales. Hay que tener en cuenta que la meteorología de estos últimos meses de primavera y verano ha sido muy propicia para la propagación de esta bacteria en Cataluña. También se destaca la muy buena colaboración de los agricultores afectados por los focos, muchos conscientes de las graves consecuencias si la enfermedad se propagara en las zonas frutícolas catalanas. Fuente – Gencat

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